Ir al contenido principal

Si te quedas conmigo...

Sé que conoces la historia que antecede a ti, tal vez la conozcas mejor que yo, posiblemente sepas lo difícil que fue retomar el vuelo. Tu llegada tan sorpresiva, me incitó a desear seguir experimentando sentimientos mágicos que colorean mis recuerdos, me ayudó a sentirme más segura de querer caminar en esta dirección, puede que el temor no me ayude con esto, pero hoy ya no quiero ser tan realista pues tu aceptaste el reto... Siempre tan admirable.

Si decides sentarte a mi lado, no prometo nada, pero podría comprometerme a robarte sonrisas ante la distancia y el tiempo. Deseo que esa decisión tenga un sinnúmero de razones por su existir, que tus manos congeladas siempre encuentren calor en las mías y tus brazos logren consuelo en mis días extraños durante las tardes frescas o fríos inviernos.

Si eliges tomar mi mano, jamás juraré no soltarla, pues si es necesario tendré que dejarla a un costado para solo caminar junto a ti, sin que esto signifique esfumarme de tus planes, me encantaría que nuestro destino tuviera su propia dirección con la misma meta: ser felices.
Si después de tu complicado análisis tomas la decisión de abrir tu corazón, te ofrezco mi pecho para resguardarlo el tiempo que la vida decida, le permitiré a tu cuerpo sentir y palpitar por mi, arriésgate a mi tiempo roto, apuesta por mi palabras gastadas y te ofreceré mis triunfos, fracasos, mis pecados y las dudas, todo será para ti.

Si optas  quedarte junto a mí, no jurare amor eterno o felicidad sin fin, tú y yo aprendimos que nuestras palabras no definen el futuro, que las promesas se rompen y decepcionan, ¿para qué querría que quiebres mi reconstruido corazón? Quiero tu autenticidad, sentir tus rodillas temblando ante las adversidades, como un humano real.

Buscó desesperadamente esa energía que hay en tu garganta al querer gritar ante las injusticias, de pelear por tu decisión. Y aún así, a pesar del miedo a lo desconocido, arriesgarte.

Quiero admirarte todas las mañanas cuando acaricies mis labios con el orgullo y la tranquilidad que provoque mi palpitar, conseguiré el tiempo necesario para besarte y seas tú quien decida conscientemente regresar a mi boca cada atardecer.

Si te arriesgas a ver el horizonte con mis ganas, te regalaré mis manías y el aprendizaje de mis años, te ofrezco lo que mi corazón atesora, mis sueños y locuras de lo que deseo ser, te regalo mis ganas de experimentar la vida.

Mientras decides si este es tu lugar, te regalaré mis letras infinitas, ya quiero darte la bienvenida a mi mundo extraño.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Para ti mamá.

​ Paso los días, deseando tener un poco de la fuerza con la que tú cuentas, no creo que exista alguien que me conozca mas, haz sido parte de mis malos y buenos ratos.Tengo grabada en la mente aquella carta que escribiste para mí en el primer viaje que emprendí, dijiste que siempre sonriera pues alguien se podía enamorar de mi sonrisa... Sigo pensando en ella como uno de los tantos lemas que tu experiencia compartió conmigo. Hemos pasado dificultades, momentos tensos, tiempos de crisis y también de éxito, alegría, emoción, siempre junto a mi. Aquel día que escuche como se quebró tu voz, dando la cara por mi ante aquella experiencia complicada en mi corta vida, estaba segura de que Sufrías junto a mi. Fue una de las tantas razones que me hicieron levantarme con tantas ganas, no temo, no lo hago ya que me enseñaste que todo lo que sucede en la vida es por y para algo y aunque no comparta las mismas creencias, deseo que sepas cuanto te admiro y por supuesto, te amo. Eres ...

¿Qué nos pasó?

Foto: Jen Palmer Sus ojos eran como dos estrellas brillantes, podría jurar que se inspiraba al verme, que imaginaba todo al besarme, pues se perdía en un abismo mientras mis labios rozaban las dulces palabras que pronunciaba  conforme nos tejíamos el alma. Era inevitable llorar, expulsar esas lágrimas de felicidad cuando se extasiaba la esperanza. Nuestras manos escalaban el universo que nos suplicaba más y más. Recuerdo aquella noche en la oscuridad, nuestros dedos parecían estar encarnados, podían hablarse sin contarnos nada. N os considerábamos tan plenos entre las mentiras sencillas que nos permitían escondernos ante los pensamientos de aquellos que no deseaban esa historia , en la que nadie podía creer, la que todos envidiaban. Todo está grabado en mi mente, en la lluvia que nos empapaba, en las cálidas brisas cómplices de aquel amor. Se terminó en un segundo, con la confusión y la contradicción… Los humanos somos tan sorprendentes al lograr crear y destruir e...

Una carta sin entregar

Foto: Álvaro Serrano Estoy escribiendo esto aun cuando ni siquiera estoy segura de llegar a enviarlo… Cerré todo camino posible para no regresara la historia inconclusa que compartíamos. Sin duda, a diferencia de hace algunos años, esta historia no tendrá una segunda parte en la que todo logre funcionar maravillosamente por un tiempo. Sinceramente, hoy no tengo idea cuanto duro -en realidad- la anterior. Me quedé con un puño de dudas sobre la veracidad de lo construido. Aunque... hoy ya no importa. Pensé en ignorarte, en idealizar que por fin puse punto final a algo que no hacía más que atormentarme en las mañanas al despertar. Mi corazón se siente muy tranquilo, tengo deseos infinitos de ser feliz pues atrevidamente aseguraría que lo seré inclusive más de lo que fui contigo. Hoy he aprendido muchas lecciones y deseo aplicarlas con la persona que llegue a mi camino. Y aun si esto no sucediera, pretendo amarme y ser feliz con lo que soy.  No pienso en que tú te si...