Ir al contenido principal

Gracias por soltar mi mano.

Las dificultades de la vida no tienen escala para medirse, no distinguen tiempo o espacio, nos nublan la vista y llegamos a pensar que nada de aquello que creíamos era "lo bueno" regresará a nuestra realidad.

Sin embargo tenemos dos opciones sencillas, continuar en el mismo camino aunque duela y permanezca la molestia en nuestro entorno o movernos eternamente hacía otro desconocido pero posiblemente mas prometedor.

Sinceramente hasta hace algunas semanas no comprendía el porque me abandonaron en el camino, llena de sueños con aquel libro escrito, repleto de mentiras.

Pase por todas las etapas del duelo, que comprendo fueron normales para llegar al lugar donde me encuentro hoy:

Negación: Recuerdo aún esos días, las manos heladas, noches de insomnio junto con todas aquellas cuestiones rondando por mi cabeza, despertando por la madrugada exaltada sin nada que evitara el llanto que horas después terminaba por arrullarme. No lo entendía y me aferraba a que la historia no podría tener un fin pues no existía una verdadera razón, al menos no una que mis ojos pudieran identificar en ese momento. Tristemente buscaba cualquier camino que me ayudara a regresar al mismo cuento vacío.

Indiferencia: Siendo sincera, esta etapa fue casi inmediata pues encontré al culpable de esta situación, con sus actos, aquella persona me demostró rápidamente lo poco que le había durado el "dolor" y tuve algunos ataques de rabia en los que  sólo deseaba encontrarlo una vez mas para reclamar mi inestabilidad, dentro de todo aquel proceso complicado, reapareció... llenando de dudas mi corazón, alimentando aquella esperanza que aún sobrevivía a pesar del panorama tan irreal. Y fue así como decidí entrar en el juego absurdo de "intentar reconstruir" algo que ya se había esfumado en cenizas

Comencé de nuevo una y otra vez. A veces pienso que las personas que van por el camino rompiendo corazones hasta desangrarlos, no deberían existir, o al menos deberían tener un castigo mortal que eviten que en su próxima vida continúen con su cometido. Lo sé, en ocasiones mis pensamientos son sumamente perversos.

De cualquier otra forma, por los golpes que ese individuo me propinó a su placer me hicieron encontrar la verdadera formula de la felicidad. Si, así sucedió la siguiente etapa:

Negociación: Ya había entendido que la historia terminó, que la idea que alimenté por años, no fue la mejor, que lo que escribí durante ese tiempo tenía un sin número de errores gramaticales que ignoré, que pensé se corregirían con el paso del tiempo, no fue el cuento de hadas que siempre pensé, pero tampoco fue la historia de terror que remarcó el punto final.

Dolor emocional: Después de tener todas las fuerzas para comenzar, tuve mañanas complicadas, al límite, el hueco en mi pecho sin duda no era el mismo pero existen cosas que son inevitables de escuchar, la gente habla y dice cosas que no necesitas saber, dolió hasta el alma... llegué a pensar que había regresado al inicio una vez más. No sucedió.

Llego el momento de pensar en nuevas letras, otros términos y sobre todo en los protagonistas: en esta ocasión decidí que seré sólo yo. Dejé al miedo detrás.

Aceptación: Logré ver la vida de otro color, ya no dolía. Regresé al viejo camino, ese que no tiene un rumbo muy cierto pero que te ayuda a entender y sobre todo a amar lo que deseas para tu próxima aventura.

Me dí la oportunidad de conocer nuevos rostros, personas que jamás imaginé, dejé de temer aquello que los demás puedan pensar de mi, ya no importa. Mi deseo hoy es sentir como el viento corre a mi favor, nuevas historias me esperan y me encuentro tan entusiasmada. 

Estoy consiente de los errores que podría cometer, pero ya decidí no involucrarme mas en tontos prejuicios. Si me equivoco, será completamente por convicción pues volver a sentir ese cosquilleo en el estómago que provoca la emoción... no lo cambiaría por nada.

Sin duda, si no hubiera pasado por tan complicada historia, en estos momentos no me encontraría con dichos sentimientos, por eso hoy debo agradecer a esas personas que me obligaron a crecer de momento a otro pues jamás borrare los buenos momentos en conjunto a lo aterrador ya que me servirá como una de las mas grandes lecciones que he podido experimentar.

No odio pero tampoco amo más, las experiencias me hicieron mas fuerte así que si es posible, te regalo mi esperanza y te aseguro que todo será mucho mejor en algún momento, jamás dejes de luchar.

La vida ya comenzó.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Para ti mamá.

​ Paso los días, deseando tener un poco de la fuerza con la que tú cuentas, no creo que exista alguien que me conozca mas, haz sido parte de mis malos y buenos ratos.Tengo grabada en la mente aquella carta que escribiste para mí en el primer viaje que emprendí, dijiste que siempre sonriera pues alguien se podía enamorar de mi sonrisa... Sigo pensando en ella como uno de los tantos lemas que tu experiencia compartió conmigo. Hemos pasado dificultades, momentos tensos, tiempos de crisis y también de éxito, alegría, emoción, siempre junto a mi. Aquel día que escuche como se quebró tu voz, dando la cara por mi ante aquella experiencia complicada en mi corta vida, estaba segura de que Sufrías junto a mi. Fue una de las tantas razones que me hicieron levantarme con tantas ganas, no temo, no lo hago ya que me enseñaste que todo lo que sucede en la vida es por y para algo y aunque no comparta las mismas creencias, deseo que sepas cuanto te admiro y por supuesto, te amo. Eres ...

¿Qué nos pasó?

Foto: Jen Palmer Sus ojos eran como dos estrellas brillantes, podría jurar que se inspiraba al verme, que imaginaba todo al besarme, pues se perdía en un abismo mientras mis labios rozaban las dulces palabras que pronunciaba  conforme nos tejíamos el alma. Era inevitable llorar, expulsar esas lágrimas de felicidad cuando se extasiaba la esperanza. Nuestras manos escalaban el universo que nos suplicaba más y más. Recuerdo aquella noche en la oscuridad, nuestros dedos parecían estar encarnados, podían hablarse sin contarnos nada. N os considerábamos tan plenos entre las mentiras sencillas que nos permitían escondernos ante los pensamientos de aquellos que no deseaban esa historia , en la que nadie podía creer, la que todos envidiaban. Todo está grabado en mi mente, en la lluvia que nos empapaba, en las cálidas brisas cómplices de aquel amor. Se terminó en un segundo, con la confusión y la contradicción… Los humanos somos tan sorprendentes al lograr crear y destruir e...

Una carta sin entregar

Foto: Álvaro Serrano Estoy escribiendo esto aun cuando ni siquiera estoy segura de llegar a enviarlo… Cerré todo camino posible para no regresara la historia inconclusa que compartíamos. Sin duda, a diferencia de hace algunos años, esta historia no tendrá una segunda parte en la que todo logre funcionar maravillosamente por un tiempo. Sinceramente, hoy no tengo idea cuanto duro -en realidad- la anterior. Me quedé con un puño de dudas sobre la veracidad de lo construido. Aunque... hoy ya no importa. Pensé en ignorarte, en idealizar que por fin puse punto final a algo que no hacía más que atormentarme en las mañanas al despertar. Mi corazón se siente muy tranquilo, tengo deseos infinitos de ser feliz pues atrevidamente aseguraría que lo seré inclusive más de lo que fui contigo. Hoy he aprendido muchas lecciones y deseo aplicarlas con la persona que llegue a mi camino. Y aun si esto no sucediera, pretendo amarme y ser feliz con lo que soy.  No pienso en que tú te si...