Photo by Harman Abiwardani on Unsplash No se por que será que el corazón se aferra, que busca respuestas absurdas a lo que ya contestó hace varias heridas... Pareciera que me volví adicta al dolor, a la duda.Siendo sincera no se a donde me dirijo, antes tenía la idea de mi vida sin ti, era horrible comenzar a vivir de tal manera. Hoy no veo nada, estoy en blanco, no duele... Me refiero a nosotros, a ese dolor mortal, ya puedo respirar.Pero cada día sigo en el mismo pensamiento, dando vueltas y vueltas a las innumerables faltas a tus promesas, a ese humor cambiante, a la falta de decisión.Tomo la iniciativa, no dudo... jamás lo hago. No pienso, tal vez es el problema de mi necedad de tenerte como peor mal en mi vida.Hoy solo aspiro a que mi alma descanse por unos momentos, que pueda contemplar en mis sueños y las posibilidades de éxito que me esperan, en un camino sin ti.Todo este tiempo lleno de dudas, en el que solo importaste tú, para ti, para mi... donde ya hace mucho dejé de existir.En realidad no comprendo que es lo que me hace seguir esperando algo que no sucederá, porque me lo han dicho de manera sutil, de manera cruel también... pero nada pasa, pareciera que mi cerebro y corazón hubieran sido programados para amarte durante mi existencia.No vale la pena pues lo sabemos pero es inevitable, es tontamente contrario a mis deseos verdaderos.Sé que algún día todo esto terminará.
Paso los días, deseando tener un poco de la fuerza con la que tú cuentas, no creo que exista alguien que me conozca mas, haz sido parte de mis malos y buenos ratos.Tengo grabada en la mente aquella carta que escribiste para mí en el primer viaje que emprendí, dijiste que siempre sonriera pues alguien se podía enamorar de mi sonrisa... Sigo pensando en ella como uno de los tantos lemas que tu experiencia compartió conmigo. Hemos pasado dificultades, momentos tensos, tiempos de crisis y también de éxito, alegría, emoción, siempre junto a mi. Aquel día que escuche como se quebró tu voz, dando la cara por mi ante aquella experiencia complicada en mi corta vida, estaba segura de que Sufrías junto a mi. Fue una de las tantas razones que me hicieron levantarme con tantas ganas, no temo, no lo hago ya que me enseñaste que todo lo que sucede en la vida es por y para algo y aunque no comparta las mismas creencias, deseo que sepas cuanto te admiro y por supuesto, te amo. Eres ...

Comentarios
Publicar un comentario